Vistas de Playa Grande

EL PROYECTO VISTAS DE PLAYA GRANDE CONTRIBUYE A MEJORAR EL PAISAJE URBANO, ADEMÁS DEL DISEÑO DE CADA PIEZA COMO ATRIBUTOS PARA EL DISFRUTE INTERIORE Y PRIVADO DE LA ARQUITECTURA DE SUS USUARIOS

El completamiento del frente construido sobre la costa de Mar del Plata representa en un sentido, reelaborar buenos antecedentes como el Edificio Terrazas, de Antonio Bonet y en otro, mejorar la calidad de las piezas que constituyen ese townscape tan singular. Este edificio se desarrolla en un predio vacante, de frente oblicuo y un martillo posterior, dentro de trazados prediales irregulares cuyo tamaño permitió trabajar con la tipología de torre.
Asimismo, resulta lindero de otro proyecto del Estudio, de carácter más compacto, con el cuál se buscó crear un diálogo de complementarios a lo largo del tiempo, produciendo un completamiento del frente costero y una re-calificación del paisaje urbano.
El edificio utiliza ese conjunto de condiciones para resolver un programa de viviendas mediante una planta armada en semipisos (compatible con planta de piso completo) con dos núcleos desfasados acorde a la geometría del lote y organizando una transición de torre y plano de suelo que elude el basamento tradicional disuelto en una serie de planos y volúmenes que acogen buena parte del programa de equipamiento y de esparcimiento común del edificio. El desfasaje de las mitades de la planta cada una con su semipiso y su núcleo, resulta contenido y articulado con un único núcleo de servicios que abastece ambas mitades. Ocho niveles y un dúplex de remate configuran la volumetría del edificio y elaboran un programa de mas de 6800 m2 sobre el lote de 1400 m2. La secuencia de planos y plataformas que organizan la planta baja recepta funciones habituales como un hall de acceso, el ingreso las cocheras subterráneas o el doble palier, lo hace agregando cualidades de

espacialidad apoyada en superficies de distintos materiales y una transparencia materiales y una transparencia que permite percibir la totalidad del predio incluso hasta su borde posterior donde aflora la roca tallada. La liviandad y fluidez de la planta 0.00, ha sido posible por la utilización de una solución estructural carente de vigas tradicionales, resuelta con postesado.

El desfasaje de las dos unidades del bloque de la torre así como diversas y variadas caladuras de la caja edilicia intentan aprovechar y diversificar las múltiples vistas frontales, a la ciudad y al mar con la gran curva de su bahía como protagonista.

Ambas caras del edificio se proyectan como tapas que lo abrazan conformando su remate en el componente del dúplex superior, pero tales tapas aparecen fuertemente cribadas según un patrón variable en cada piso que responde a la variabilidad con que en cada piso se ha resuelto el programa.
El escalonamiento de la fachada posterior genera situaciones de autonomía visual a cada dormitorio, descartándose el enrasamiento o las servidumbres visuales.
La utilización de revestimientos especiales sobre tecnología de doble muro que otorgan a los amplios paramentos blancos la necesaria protección frente al clima marino así como el uso de carpinterías de aluminio DVH, resultan complementos constructivos innovativos que garantizan que la búsqueda de un ascético lenguaje expresivo se correlacione con una materialización de altas prestaciones y bajo mantenimiento.